¿un nuevo comienzo?
continúa, continúas
continuamos pariendo
el instante perfecto
el momento en que estoy viviendo
y que el viento
siga llevándose todo esto
y lo disemine con sí mismo
por el tiempo eterno
reanudo, por enésima vez, el encuentro
y quien enfoque en el desencuentro
es un lamento perpetuo
no lo lamento, por cierto
ni lo haría por ciento
no, ya los hay en exceso
hay algo que siempre rinde provecho
porque sí, satisfecho
no son las circunstancias, las madejas
las recreas a tu gusto, en cada momento
no te enredes en el disgusto
buenos días, despierta
abre los ojos, y siente la brisa
de una nueva sonrisa, no tienes prisa
cada paso te está esperando en la vía
disfruta del reencuentro contigo misma
cotidiano, ayer allí
hábito del monje aquel, hoy aquí
¿mañana? mañana no existe
¿tú lo ves?
no antes de cerrar los ojos
pero eso, será después
miércoles, 29 de septiembre de 2010
HonDuras ImpUras
en lo más hondo de la mirada
marejada de fondo, mirada forzada
me mondo de risa, está apagada
rondo el entorno, y tiene prisa
por el alma del finado, una misa
pido calma, mucha y concisa
bato palmas, con la batuta precisa
al más cuerdo..., cuelgo una turuta
deshojo la margarita de otra puta
a remojo pongo la última gruta
miro de reojo, parecía astuta
de soslayo te recojo, zafia y arpía
¡pía ya tus profecías!
mujer impía, asesina de mis días
grosera; escupía, ¿me desafías?
¿aseada y limpia? o pordiosera
será por tanto, aquello que fuera
mensajera diabólica en hora huera
cruel, certera; daga en salmuera
fugaz, pasajera; cicatera y vaga
de aquellas magas estas orugas
hagas lo que hagas, con sus verrugas
si las halagas, ofrece arrugas
ya me empalagas, es martes y trece
¡crece ecce homo huesudo!
no florece la ira bajo el felpudo
¡claro que merece hieles el escudo!
y una mar de heces, en vez mieles
dos hielos adhiero al pendenciero
del cielo, el fruto crucifico en el madero
celo celos, Cielo, en lo más hondo te quiero
quiero mil cielos, del pozo en el fondo
marejada de fondo mirada forzada
en lo más hondo de una mirada
marejada de fondo, mirada forzada
me mondo de risa, está apagada
rondo el entorno, y tiene prisa
por el alma del finado, una misa
pido calma, mucha y concisa
bato palmas, con la batuta precisa
al más cuerdo..., cuelgo una turuta
deshojo la margarita de otra puta
a remojo pongo la última gruta
miro de reojo, parecía astuta
de soslayo te recojo, zafia y arpía
¡pía ya tus profecías!
mujer impía, asesina de mis días
grosera; escupía, ¿me desafías?
¿aseada y limpia? o pordiosera
será por tanto, aquello que fuera
mensajera diabólica en hora huera
cruel, certera; daga en salmuera
fugaz, pasajera; cicatera y vaga
de aquellas magas estas orugas
hagas lo que hagas, con sus verrugas
si las halagas, ofrece arrugas
ya me empalagas, es martes y trece
¡crece ecce homo huesudo!
no florece la ira bajo el felpudo
¡claro que merece hieles el escudo!
y una mar de heces, en vez mieles
dos hielos adhiero al pendenciero
del cielo, el fruto crucifico en el madero
celo celos, Cielo, en lo más hondo te quiero
quiero mil cielos, del pozo en el fondo
marejada de fondo mirada forzada
en lo más hondo de una mirada
martes, 28 de septiembre de 2010
RodAdas MarcAdas
restale tres
a la fiebre interior
los tres primeros
¿pudiera ser?
da treinta y seis
cada treinta y seis grados
te encontraré
aunque veas alejarse el compás
también tú, me encontrarás
uno, dos, tres
antes de abandonar
cuenta hasta diez
diez por treinta y seis
trescientos sesenta peldaños
súbelos y regresamos
al punto de partida; iniciamos
¿no lo ves?
periplo sin final
en torno al hemiciclo doble accidental
enfrentados, tal para cual
ya hemos llegado
¿te habías marchado, acaso?
partimos de nuevo, si quieres
ya estamos; girando
a la fiebre interior
los tres primeros
¿pudiera ser?
da treinta y seis
cada treinta y seis grados
te encontraré
aunque veas alejarse el compás
también tú, me encontrarás
uno, dos, tres
antes de abandonar
cuenta hasta diez
diez por treinta y seis
trescientos sesenta peldaños
súbelos y regresamos
al punto de partida; iniciamos
¿no lo ves?
periplo sin final
en torno al hemiciclo doble accidental
enfrentados, tal para cual
ya hemos llegado
¿te habías marchado, acaso?
partimos de nuevo, si quieres
ya estamos; girando
Esther
embargado por la justicia
o por el embeleso de una niña
arrobados los sentidos
por los cantos
¿de otra sirena arpia?
esther se llamaba la chica
y vivía allí arriba
muerta hace mil vidas
resucitada mil veces
¿mil veces consentida?
desde aquel primer día
aquella noche incipiente
en la que el niño, indigente
hizo de la plegaria, menester
¿su herramienta y su sostén?
y suplica, hoy también
y ella, de nuevo, rutila su desdén
una estrella, tan remota y distante
tan orgullosa y soberbia
implorarle, ¿para qué?
es etérea, ya lo sé
pero pudiera
pudiera ser
¡oh, capricho cruel!
¿podría ponerle piel?
o por el embeleso de una niña
arrobados los sentidos
por los cantos
¿de otra sirena arpia?
esther se llamaba la chica
y vivía allí arriba
muerta hace mil vidas
resucitada mil veces
¿mil veces consentida?
desde aquel primer día
aquella noche incipiente
en la que el niño, indigente
hizo de la plegaria, menester
¿su herramienta y su sostén?
y suplica, hoy también
y ella, de nuevo, rutila su desdén
una estrella, tan remota y distante
tan orgullosa y soberbia
implorarle, ¿para qué?
es etérea, ya lo sé
pero pudiera
pudiera ser
¡oh, capricho cruel!
¿podría ponerle piel?
domingo, 26 de septiembre de 2010
Adios Desencadenado
por fin, el temido adios
mas no llores, por no ver el sol
más cerca queda, ¡por dios!
el reencuentro, en sí bemol
disfrazado para la ocasión
de hasta luego; no se despidió
abre los ojos
hay estrellas; ¡un millón!
a través de las lágrimas
un par de de eones o dos
mira, de la noche, en el cielo
su mensajero veloz
ahí arriba están, brillando para ti
muriendo, para entregarte su don
no lo rechaces
no cierres el corazón
brindan en el firmamento
te desean lo mejor
más allá de la escala en do menor
alcanzará la melodía
al sonar divina
a su hermana mayor
mas no llores, por no ver el sol
más cerca queda, ¡por dios!
el reencuentro, en sí bemol
disfrazado para la ocasión
de hasta luego; no se despidió
abre los ojos
hay estrellas; ¡un millón!
a través de las lágrimas
un par de de eones o dos
mira, de la noche, en el cielo
su mensajero veloz
ahí arriba están, brillando para ti
muriendo, para entregarte su don
no lo rechaces
no cierres el corazón
brindan en el firmamento
te desean lo mejor
más allá de la escala en do menor
alcanzará la melodía
al sonar divina
a su hermana mayor
Al Galope
háblame a mí
para contarte a ti
tantas cosas sobre él
que tú no sabes bien
por decirte, te diré
lo que habló y hablaré
lo que calló y callaré
lo que hoy no dice
pero digo yo
por no sé qué
sin reparar en el error
herraré a su equivocación
la mordaza del falso orador
jinete de la confusión
aunque se hable sin ton ni son
háganlo, sin contención
cabalgando, sí señor
sobre caballo ganador
no digas... o, mejor, di mucho más
porque él ya se cayó
del burro perdedor
que rebuznaba sin placer
por complacer el paramal
quise decir, parabien
del dueño del palafrén
que corcel haber sido
quisiera él
no pudo, no quiso
y apenas puede ser
lo que ya ni siquiera es
apenas un percherón trotón
con todo
todo esto, no lo digo yo
porque lo haya callado él
no me hables más, de más
que no quiero saber
para contarte a ti
tantas cosas sobre él
que tú no sabes bien
por decirte, te diré
lo que habló y hablaré
lo que calló y callaré
lo que hoy no dice
pero digo yo
por no sé qué
sin reparar en el error
herraré a su equivocación
la mordaza del falso orador
jinete de la confusión
aunque se hable sin ton ni son
háganlo, sin contención
cabalgando, sí señor
sobre caballo ganador
no digas... o, mejor, di mucho más
porque él ya se cayó
del burro perdedor
que rebuznaba sin placer
por complacer el paramal
quise decir, parabien
del dueño del palafrén
que corcel haber sido
quisiera él
no pudo, no quiso
y apenas puede ser
lo que ya ni siquiera es
apenas un percherón trotón
con todo
todo esto, no lo digo yo
porque lo haya callado él
no me hables más, de más
que no quiero saber
Tonto León, Cito Tanto
leo, leo y leo
releo y veo
palabras que quieren
las palabras que quiero
quiero, deseo y anhelo
¿lo que escribes tú?
a regañadientes lo hojeo
porque anhelo, quiero y deseo
en el fondo de todo lo nuestro
la poesía que yo escribo
que escribo YO, por supuesto
¡y quiero que quieras esto!
tus deseos y tus anhelos presos
rindiendo pleitesía a mis ojos
haciendo reverencia a mi pluma
bebiendo, de mi viento, tu aliento
YO no pido tanto
y solo, sólo leo en tus ruegos
ego y humo, por cierto
y me dueles, pero lo asumo
YO no quiero tanto
pero cuento y sumo
más palabras, las tuyas
palabras huecas preñadas
por tanto falso ornamento
¿no quieres leerlo, por tanto?
si lo paseses por alto
si lo hicieses, si no lo haces
estoy muerto, de espanto
¿yo sólo?
yo solo, no soy tanto
ya no leo, por si acaso
releo y veo
palabras que quieren
las palabras que quiero
quiero, deseo y anhelo
¿lo que escribes tú?
a regañadientes lo hojeo
porque anhelo, quiero y deseo
en el fondo de todo lo nuestro
la poesía que yo escribo
que escribo YO, por supuesto
¡y quiero que quieras esto!
tus deseos y tus anhelos presos
rindiendo pleitesía a mis ojos
haciendo reverencia a mi pluma
bebiendo, de mi viento, tu aliento
YO no pido tanto
y solo, sólo leo en tus ruegos
ego y humo, por cierto
y me dueles, pero lo asumo
YO no quiero tanto
pero cuento y sumo
más palabras, las tuyas
palabras huecas preñadas
por tanto falso ornamento
¿no quieres leerlo, por tanto?
si lo paseses por alto
si lo hicieses, si no lo haces
estoy muerto, de espanto
¿yo sólo?
yo solo, no soy tanto
ya no leo, por si acaso
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