rehuir composturas ficticias
protocolos y ausencias continuas
fingir, sin ser; lo que no se es
el faquir de cada amanecer
escogió ser patente y notorio
hasta el extremo, digno del mérito ajeno
demérito al final de los tiempos
por no atreverse a decir que no
no, a dejar de soñar
no, a impedir sus sueños ejecutar
no, a no volver a fantasear
no, a abandonar a la intemperie al corazón
fue diestro, obediente y compuesto
fue un ente descompuesto
ahi abajo intuyo una piltrafa
el esqueleto que se decanta
nada que ver
con el loco genio aquel
con ganas de soñar y aprender
con ansias de olvidar que no fue
ven, te invito a sobrevolar
los terrenos de su manicomio tosco
para liberar de su desatasco zafio
al viejecito de pelo de esparto
miércoles, 10 de noviembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
Family Ares
la saga, que te ha hecho y te haga
la dinastía, de su diosa, ufana
el linaje, eje de todos los vanos
eco hueco de palabras lejanas
rey de reyes
coronado por la mendiga de almas
perla odiosa, de la ostra hacendosa
almeja cachonda, en su prisión hedionda
libertad vigilada de la enemiga vaga
adversaria silente bajo condiciones aciagas
del lado izquierdo, tuerta; le va la diestra
a la derecha del padre; bajo su batuta erecta
vara torcida, enderezada a hostias
el regimiento recto, por exabruptos bestias
un reducto, y mil reductos; ¡qué susto!
el erupto inmundo de otro corral de lujo
tranquilo, no te inquietes, tienes suerte
cerradas con candados, todas las puertas
en esta cuadra no hiere la mierda aquella
la de mi rebaño, y no otra, que huele a rosas
y el pastor que la guarda hoy duerme en su casa
y durmió ayer, y dormirá mañana
sobre la cama, en un colchón de lana
lana de mi lana, virgen; mi propia escarcha
¡en contra de aquella daga!
me rebelo contra la filiación obligada
adversaria injusta, autoridad dispuesta
indisposición manifiesta
contra una muralla, otra muralla
sangre de tu sangre; y carne de tu carne
erre que erre, con la herraradura errada
por ella, contra ella; entre otras, contra todas
familia dura, linaje amable
de padre mudos, tan charlatanes
comodidadad acomodada, muy confortable
me siento triste, por tantos cables
familia amable, dinastia y sable
no muero, porque me muero
me estoy muriendo, disiento
asfixiado por tanto aliento
la dinastía, de su diosa, ufana
el linaje, eje de todos los vanos
eco hueco de palabras lejanas
rey de reyes
coronado por la mendiga de almas
perla odiosa, de la ostra hacendosa
almeja cachonda, en su prisión hedionda
libertad vigilada de la enemiga vaga
adversaria silente bajo condiciones aciagas
del lado izquierdo, tuerta; le va la diestra
a la derecha del padre; bajo su batuta erecta
vara torcida, enderezada a hostias
el regimiento recto, por exabruptos bestias
un reducto, y mil reductos; ¡qué susto!
el erupto inmundo de otro corral de lujo
tranquilo, no te inquietes, tienes suerte
cerradas con candados, todas las puertas
en esta cuadra no hiere la mierda aquella
la de mi rebaño, y no otra, que huele a rosas
y el pastor que la guarda hoy duerme en su casa
y durmió ayer, y dormirá mañana
sobre la cama, en un colchón de lana
lana de mi lana, virgen; mi propia escarcha
¡en contra de aquella daga!
me rebelo contra la filiación obligada
adversaria injusta, autoridad dispuesta
indisposición manifiesta
contra una muralla, otra muralla
sangre de tu sangre; y carne de tu carne
erre que erre, con la herraradura errada
por ella, contra ella; entre otras, contra todas
familia dura, linaje amable
de padre mudos, tan charlatanes
comodidadad acomodada, muy confortable
me siento triste, por tantos cables
familia amable, dinastia y sable
no muero, porque me muero
me estoy muriendo, disiento
asfixiado por tanto aliento
viernes, 5 de noviembre de 2010
Genio Urbano
con la agiliadad que aportan las prisas
y la crítica calada en sus huesos
diez metatarsos recorren
una exigencia mediocre
sobre las cuerdas tensas
por tensadas, casi deformes
un hilo apenas discorde
mantiene el invento concorde
tenía que ser mediocre
pero a eso él también responde
un violín se agita y rompe
de la jauría, de sentidos monocordes
reacciona el alarido
grito en el gélido ardido
abrasan las uvas de la ira
en la caja de resonancia frígida
retumban diez dedos huidizos
y recorren el universo inmenso
encerrados en el corral del esfuerzo
un foco que les hace inmensos
un cerco de luz intenso
en un auditorio en ruinas, ciego
quiero tener las respuestas
más sólo acontecen dudas
envidias sufridas
odio, por el rencor que siento
¿serían tantas las tropelías?
¿o fueron todas fingidas?
resuena una melodía arisca
desgarrada, allí en la esquina
un viejo uraño, desaliñado
genio humano, vagabundo urbano
quejas, harapos
afanes frustrados
el éxito del fracaso
silencios amargados
y la crítica calada en sus huesos
diez metatarsos recorren
una exigencia mediocre
sobre las cuerdas tensas
por tensadas, casi deformes
un hilo apenas discorde
mantiene el invento concorde
tenía que ser mediocre
pero a eso él también responde
un violín se agita y rompe
de la jauría, de sentidos monocordes
reacciona el alarido
grito en el gélido ardido
abrasan las uvas de la ira
en la caja de resonancia frígida
retumban diez dedos huidizos
y recorren el universo inmenso
encerrados en el corral del esfuerzo
un foco que les hace inmensos
un cerco de luz intenso
en un auditorio en ruinas, ciego
quiero tener las respuestas
más sólo acontecen dudas
envidias sufridas
odio, por el rencor que siento
¿serían tantas las tropelías?
¿o fueron todas fingidas?
resuena una melodía arisca
desgarrada, allí en la esquina
un viejo uraño, desaliñado
genio humano, vagabundo urbano
quejas, harapos
afanes frustrados
el éxito del fracaso
silencios amargados
jueves, 4 de noviembre de 2010
T Ang O
espacios, penetrados
entre piernas de hombre macho
despacio... y, a su vez, raudos
entre forzados y perezosos
tacones altos de hembra enhiesta
en los propios, de aguja tiesa
su hebra lista, enhebra lista
no da puntada sin hilo, la señorita
silencios, ¿cerrados en falso?
enredos, seducidos por esos pasos
se arrastra por el suelo, el susurro guiando
alaridos, de las suelas de tus zapatos
zapatos en negro; en negro y blanco
de punta aguda, cuan aeroplano
tacones altos, tacón lejano
de altos vuelos, de vuelos altos
una espiral retorcida, baila y aspira
el prúrito interno, ordeno y mando
macho y hembra; fulana y fulano
¿fulanito de tal?; una señora, por tanto
un ángel divino está volando
de estrella en estrella, salto a salto
en el cielo negro, cielo estrellado
hombre y mujer; fulanito alado
señora y dama, tal para cual
postrados, bajo el ángulo letal
en presencia de Dios, señor mortal
sometidos a la seducción fatal
en el cielo estrellado, ya cielo negro
en él postrero intento, desde el infierno
perfilan ambos, dibujan en sí mirando
de agua y fuego, el último tango
entre piernas de hombre macho
despacio... y, a su vez, raudos
entre forzados y perezosos
tacones altos de hembra enhiesta
en los propios, de aguja tiesa
su hebra lista, enhebra lista
no da puntada sin hilo, la señorita
silencios, ¿cerrados en falso?
enredos, seducidos por esos pasos
se arrastra por el suelo, el susurro guiando
alaridos, de las suelas de tus zapatos
zapatos en negro; en negro y blanco
de punta aguda, cuan aeroplano
tacones altos, tacón lejano
de altos vuelos, de vuelos altos
una espiral retorcida, baila y aspira
el prúrito interno, ordeno y mando
macho y hembra; fulana y fulano
¿fulanito de tal?; una señora, por tanto
un ángel divino está volando
de estrella en estrella, salto a salto
en el cielo negro, cielo estrellado
hombre y mujer; fulanito alado
señora y dama, tal para cual
postrados, bajo el ángulo letal
en presencia de Dios, señor mortal
sometidos a la seducción fatal
en el cielo estrellado, ya cielo negro
en él postrero intento, desde el infierno
perfilan ambos, dibujan en sí mirando
de agua y fuego, el último tango
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Rosario Espinoso
en estas tardes de otoño
en el ocaso, oculto el meollo
cuando huyan las cinco de la tarde
del perifollo ostentoso; cabalgan
descabalgadas y en retirada
un cuarto de hora, de pasada
y la media esperando sentada
esperando, sin esperar nada
en poco, se resuelve el embrollo
desde la torre de la iglesia, el último escollo
seis campanadas rasgadas, desde el hoyo
que se desplomarán... y, con ellas, todo
amenazarán campanas de muerte
vibrabrará la semilla, late impenitente
con el pasar del tiempo, pecado pertinente
mientras el rayo certero penetre
ensartando, una con otra
hoja a hoja, las viñas ocres y rojas
golpe a golpe, el retumbar silente
paso a paso, el reloj y el calendario asiente
de sones funerarios, un rosario
que desgarrara el pórtico de la gloria, agrario
dejando en pelotas la carne, cruel adagio
de un esqueleto que brame su presagio
en esta tarde de otoño
de nuevo, estoy recogiendo frutos
enfrascado en el espéctaculo rural
de estos fuegos de artificio, natural
en ese rayo de sol que muere evoco
y convoco a los fantasmas de antaño
no revoco ni me equivoco, amaño
y si lo hicera... ¿estaría acaso loco?
muriendo, me hace bello
disfrutando de su agonía hermosa
cae la tarde plomiza, cayó el verano goloso
y la noche se hace fuerte, a pesar de mi arrojo
desaparece, se pone en poniente
cierro los ojos, y me ensarto en mi dueño
con el carrusel de mil destellos
amarillos, rojos, ocres; duermo
hasta mañana; felices sueños
en el ocaso, oculto el meollo
cuando huyan las cinco de la tarde
del perifollo ostentoso; cabalgan
descabalgadas y en retirada
un cuarto de hora, de pasada
y la media esperando sentada
esperando, sin esperar nada
en poco, se resuelve el embrollo
desde la torre de la iglesia, el último escollo
seis campanadas rasgadas, desde el hoyo
que se desplomarán... y, con ellas, todo
amenazarán campanas de muerte
vibrabrará la semilla, late impenitente
con el pasar del tiempo, pecado pertinente
mientras el rayo certero penetre
ensartando, una con otra
hoja a hoja, las viñas ocres y rojas
golpe a golpe, el retumbar silente
paso a paso, el reloj y el calendario asiente
de sones funerarios, un rosario
que desgarrara el pórtico de la gloria, agrario
dejando en pelotas la carne, cruel adagio
de un esqueleto que brame su presagio
en esta tarde de otoño
de nuevo, estoy recogiendo frutos
enfrascado en el espéctaculo rural
de estos fuegos de artificio, natural
en ese rayo de sol que muere evoco
y convoco a los fantasmas de antaño
no revoco ni me equivoco, amaño
y si lo hicera... ¿estaría acaso loco?
muriendo, me hace bello
disfrutando de su agonía hermosa
cae la tarde plomiza, cayó el verano goloso
y la noche se hace fuerte, a pesar de mi arrojo
desaparece, se pone en poniente
cierro los ojos, y me ensarto en mi dueño
con el carrusel de mil destellos
amarillos, rojos, ocres; duermo
hasta mañana; felices sueños
martes, 2 de noviembre de 2010
Parentescos Mortales
conozco a esa mujer extraña
la que estaba a tu lado
ha salido difuminada, cuan fantasma
en esa foto está desmejorada
no es tan lugubré y rasgada
sí que es una señora rara
pero para mí, que la he amado
es dama especial y sana
a quien cedo mis pesadillas
quien me alienta si recelo
quien olvida mis sueños
quien me provoca: ¡estás muerto!
es mi compañera
mi acompañante
pudiera ser mi hermana
la que ilumina mis mañanas
¿te gustaría que fuera tu cuñada?
espera, no digas nada
antes de responder
duerme, reflexiona y calla
esa señora negra
quizás fuera ya tu suegra
pregúntale a ella
¿de quién será esta voz macabra?
¿de quién te cuenta las hazañas?
¿qué es toda esta maraña?
¿por qué? ¿cuándo? ¿qué pasa?
por favor, que no pase nada
aún estás a tiempo, despierta
aún no es tu hora, no hay boda
celebras otra alborada, no temas
una nueva oportunidad revelada
¿será la última, piensas?
¡ójala mañana no seas! y sigas siendo
¿esa mujer extraña?
te estoy reconociendo
la que estaba a tu lado
ha salido difuminada, cuan fantasma
en esa foto está desmejorada
no es tan lugubré y rasgada
sí que es una señora rara
pero para mí, que la he amado
es dama especial y sana
a quien cedo mis pesadillas
quien me alienta si recelo
quien olvida mis sueños
quien me provoca: ¡estás muerto!
es mi compañera
mi acompañante
pudiera ser mi hermana
la que ilumina mis mañanas
¿te gustaría que fuera tu cuñada?
espera, no digas nada
antes de responder
duerme, reflexiona y calla
esa señora negra
quizás fuera ya tu suegra
pregúntale a ella
¿de quién será esta voz macabra?
¿de quién te cuenta las hazañas?
¿qué es toda esta maraña?
¿por qué? ¿cuándo? ¿qué pasa?
por favor, que no pase nada
aún estás a tiempo, despierta
aún no es tu hora, no hay boda
celebras otra alborada, no temas
una nueva oportunidad revelada
¿será la última, piensas?
¡ójala mañana no seas! y sigas siendo
¿esa mujer extraña?
te estoy reconociendo
lunes, 1 de noviembre de 2010
Círculo Belicoso
aquí en la distancia
crece la tensión necesaria
espontánea, traicionera, fulana
esperando abnegada
al galán
que en su regazo se exprese
sin polos opuestos no hay respuestas
ni enfados, ni reconciliaciones supuestas
ni opción de reparar ningún daño
sin heridas, no hay piel que se haya desangrado
en silencio
allí, donde ni siquiera era el relámpago
mas para brillar reclama espacio el rayo
un punto de partida claro
y un lugar de recogida hermano
enemigos irreconciliables, y fieles adversarios
plegaria retorcida
por la hemorragia de mis pies y sus desgarros
duele, pero quiero que duela
anhelo sentir el ardor de las ampollas
las que pare la madre tierra
porque siente el latir de mi corazón cerca
en la arena
se retuercen las huellas para ofrecerle a mis pisadas
el tiempo que las habite
un lugar en las que moren a sus anchas
hormas para manifestarse
y normas para encerrarlas
la boca
desde la que alguien se desgañite
¡soy libre!
crece la tensión necesaria
espontánea, traicionera, fulana
esperando abnegada
al galán
que en su regazo se exprese
sin polos opuestos no hay respuestas
ni enfados, ni reconciliaciones supuestas
ni opción de reparar ningún daño
sin heridas, no hay piel que se haya desangrado
en silencio
allí, donde ni siquiera era el relámpago
mas para brillar reclama espacio el rayo
un punto de partida claro
y un lugar de recogida hermano
enemigos irreconciliables, y fieles adversarios
plegaria retorcida
por la hemorragia de mis pies y sus desgarros
duele, pero quiero que duela
anhelo sentir el ardor de las ampollas
las que pare la madre tierra
porque siente el latir de mi corazón cerca
en la arena
se retuercen las huellas para ofrecerle a mis pisadas
el tiempo que las habite
un lugar en las que moren a sus anchas
hormas para manifestarse
y normas para encerrarlas
la boca
desde la que alguien se desgañite
¡soy libre!
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